Don Eduardo sonrió y dijo: "No te preocupes, muchacho. Puedo ayudarte a encontrar lo que necesitas". Se dirigió a su estudio y comenzó a buscar en sus archivos. Después de unos minutos, sacó una impresora y un papel especial.
¡Buena suerte en tus búsquedas!
En un pequeño pueblo rodeado de montañas y valles, vivía un anciano llamado Don Eduardo. Era conocido por ser un experto en radiestesia, una técnica que consiste en detectar objetos o sustancias mediante la percepción extrasensorial.
Don Eduardo imprimió la tabla y se la entregó a Lucas. Juntos, la estudiaron y prepararon el equipo necesario para la búsqueda del tesoro.
Juntos, comenzaron a cavar en el lugar indicado. Después de unos minutos de trabajo, encontraron una pequeña caja de madera. Al abrirla, encontraron un tesoro de monedas de oro y joyas.
"Es una tabla de radiestesia para imprimir en PDF", respondió Don Eduardo. "La descargué de Internet hace tiempo, y la he estado utilizando para mis propias búsquedas".
"¡Lo encontramos!", exclamó Don Eduardo.