Aprendí a usar los codos para evitar quedar bajo su lente, pero Andrés siempre se reía como si supiera un chiste privado: “No es solo para ti. Es para todos ”. El dispositivo registraba cada bocanada, cada susurro. Un día, mientras preparaba la cena, lo oí preguntarle a mi madre por mi rutina de colegio en una tonalidad que no era de preocupación, sino de un interés clínico, como si fuera un cirujano desenterrando algo que no pertenece a él.
Mi madre había sido una estrella de la danza en su juventud, y la casa olía siempre a aceite de coco y misterio. Andrés, cinco años mayor que ella, había sido colega en algún proyecto olvidado. Él no hablaba de su vida con la misma fluidez con que movía la cámara de seguridad que instaló al instante en la sala. “Para tu protección”, dijo, mientras le quitaba el paquete del regalo de bodas que mi hermana y yo apenas habíamos abierto. A Mi Padrastro Le Gusta Mirar - Belle Hart -DOC
A los catorce años, descubrí que las cámaras tenían un segundo canal: un lugar en la computadora donde las imágenes se guardaban sin compresión. Allí, el tiempo se detenía en fragmentos. Encontré a Andrés mirando con el rabillo del ojo mientras me duchaba. No hice nada, porque había aprendido que las palabras aquí se convertían en pruebas inadmisibles. Lo llamé un “artesano del acoso”, pero él simplemente cerró la puerta del baño con más fuerza y dijo: “Es tu imaginación, cariño. Las nuevas luces dejan mucha sombra”. Aprendí a usar los codos para evitar quedar
Andrés no era un mal hombre, al menos según el papel de director de una empresa de seguridad que le habían encargado. Pero sus ojos... siempre encontraban una excusa para quedarse un momento más: la forma en que yo ordenaba mis libros en el escritorio, el vaso de leche que se evaporaba en la mesa de la cocina, incluso el polvo que se acumulaba en los marcos de las fotografías de la pared. Era como si nuestro hogar fuera un documental no solicitado, y él tuviera el control remoto y la culpa de todos los corte. (The Courting Protocol) Un día, mientras preparaba la cena, lo oí